I can’t tell if this is true or dream…
Un recinto de 300×100 metros cuadrados, y más de 50000 entradas vendidas. El Getafe Electric Weekend (sabado 31) abrió las puertas a las 15:30, y a pesar de que el plato fuerte de la noche (Metallica) no estaba anunciado hasta las 23:35, los dos escenarios del festival, las carpas y barras de bebidas, el mercadillo y los puestos de merchandising oficial en el transcurso de la tarde se fueron llenando hasta rebosar de camisetas negras y chaquetas de cuero.
Los grupos se alternaban entre el Escenario 1 (Mnemic, Soilwork, Within Temptation, Metallica), descubierto, y el Escenario 2 (MOS, ETHS, The Haunted, QueensRyche, Machine Head, At the Gates), cubierto por una carpa. Que no fue necesaria, porque contra todos los pronósticos, a última hora de la tarde el cielo se despejó y los conciertos principales se vieron libres de lluvia.
A las 20:00, aún sin haber completado el aforo previsto, ya había suficientemente gente apostada frente al escenario principal como para que fuese necesario ir tomando posiciones. El máximo en asistencia se consiguió a las 23:35, justo antes del comienzo del concierto del año, que empezó sin retrasos.
Within Temptation
La voz de Sharon del Adel llenó el escenario decorado a lo gótico-, y convenció a un público que en la primera parte del concierto se mostró tibio. Aún a pleno sol, y a falta de más de dos horas para el concierto que todos esperaban, tal vez no era el mejor ambiente para un grupo y un concierto que en un festival menos sonado merecería sin dudas ser cabeza de cartel.
A partir del Stand my Ground coreado y saltado, y de Jillian, con los ánimos y los repetidos Muchas Gracias Madrid! Ahora cantad conmigo del grupo, el publico fue calentando motores. Las conocidas Angels, Frozen y Memories también estuvieron dentro del repertorio de la banda.
El concierto finalizó entre aplausos, tras la despedida de Robert Westerholt no puedo creer que este de vuelta en Madrid en el mismo escenario en el que va a tocar Metallica!!.
Puntos fuertes La voz, increíble de la cantante. Mucho mejor en directo. La energía en el escenario del grupo, los ánimos, el entusiasmo que derrocharon.
Puntos débiles Se notaba que a pesar de ser teloneros de lujo, eran teloneros de Metallica
Y se echó en falta más animación entre el público.
Metallica
50000 personas volcadas sobre un solo escenario que se rindió por completo a los reyes del metal, que con su magnetismo y su energía hicieron que cada segundo de las dos horas de concierto fuese inolvidable. Todo el recinto estuvo pendiente de ellos -saltando, gritando, coreando-, desde la primera línea del escenario, hasta las últimas filas ya dentro del segundo escenario.
Las pantallas ayudaron a que los que no habían tomado posiciones a tiempo. Incluso a más de 200 metros, pudieran disfrutar del mito. De hecho, según el 20minutos más allá de las vallas del escenario, miles de seguidores se agolpaban para escuchar de la música del concierto sin entrada.
Claro que aunque todos fuimos allí por la Música, no fue sólo música lo que encontramos. De cerca, el espectáculo de luz, sonido, fuego, fuegos artificiales, humo… convirtió el concierto en algo irrepetible tanto para los seguidores desde los inicios, como para los últimos en apuntarse al mayor subidón de adrenalina del año.
En cuanto a la música, el comienzo con Creeping Death y Fuel fue seguido por una primera parte del concierto marcada por sus discos más nuevos. Eso si, no decepcionaron a nadie, y el público se volvió loco con la vuelta a sus clásicos de siempre. El concierto finalizó de forma inigualable con Harvester of Sorrow, Fade to Black, Master of Puppets, One, Nothing Else Matters y Enter Sandman.
Todo eso antes de llegar a los bises. So What trajo aún más saltos y gritos. Y ya se oían voces preguntando oye, como es que no han tocado cuando James Hetfield pidió a todos, tanto a los que repetían dentro de la familia de Metallica, como a los que se estrenaban en un concierto suyo que coreasen el Seek and Destroy con el que cerraron, dejando el mejor recuerdo posible.
El concierto acabó con promesa de nuevo disco con vuelta al sonido original de los 80 (el más coreado durante el concierto), en Septiembre. Y un nuevo concierto aquí, en Madrid, dentro de su gira del año que viene.
Se puede contar mucho más. Pero a todos los que estuvieron conmigo allí mi crónica les sabrá a poco. Y a todos los que no estuvieron, por mucho que escriba al respecto
. No podréis sentir el calor y la adrenalina, los saltos y los gritos, las risas la música a todo volumen circulando por las venas
¡hasta el año que viene!.
PD: Las fotos son obra de Emilio Frutos


















Tras media hora de retraso de la apertura de puertas nos introduciamos en el estadio y pisabamos el cesped para llegar hasta el punto de penalty desde donde veríamos el concierto. El fresco corría a sus anchas por el campo y la amenaza de lluvia estaba presente. Pero todo en su momento comenzaba Quique González a tocar algunos de los temas de su último album y algunos de los anteriores como “Salitre” o “Miss camiseta mojada“.
Los temas no estan por orden pero ha tocado los siguientes: Un buen castigo, Viene y va, Por la boca vive el pez, Whisky barato, Sobra la luz, Para toda la vida, Me equivocaría otra vez, Como pollo sin cabeza, Quiero ser una estrella, Cerca de las vías, Rojitas las orejas, Quiero beber hasta perder el control, Callejón sin salida (Barricada), El funeral, Deltoya, 214 Sullivan Street, A la luna se le ve el ombligo, La casa por el tejado, Soldadito marinero, Abrazado a la tristeza, Medalla de cartón, Acabo de llegar, Esta noche y Donde todo empieza.