Pink Floyd ha llevado a los tribunales a su compañía discográfica EMI (el vínculo se inició en 1967) por sus diferencias sobre la venta de sus canciones en en la red. La banda británica se opone a que la compañía venda sus canciones de manera individual en internet y por ese motivo ha presentado el caso ante el Alto Tribunal de Londres.
Robert Howe, abogado del grupo, manifestó que Nick Mason, Syd Barrett, David Gilmour, Roger Waters y Richard Wright “quieren saber exactamente a qué les compromete el contrato” con la discográfica. El propio Howe explicó que el acuerdo contractual existente incluye una cláusula que“prohíbe de manera expresa la venta de canciones, de manera física y a través de la red, de otra manera que no sea la de la configuración original”, tal y como está en los álbumes.
EMI, por su parte, argumenta que esa prohibición “se aplica sólo al caso del producto físico y no afecta al producto online”, algo que, según manifestó el abogado, “no tiene sentido desde un punto de vista comercial”. El grupo ha sido para el sello discográfico la banda más rentable, sólo por detrás de The Beatles. De hecho, Dark side of the moon sigue siendo uno de los más vendidos en la historia de la música.








