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l_baaafa09fb1e18678e42b69652659ff5No era la primera vez que compartía conversación con Pablo Novoa y siempre parece que uno se queda a medias, que no hay tiempo suficiente, y esta vez con más razón. Esperaba encontrarme un Pablo agotado, a juzgar por sus palabras al teléfono, y no es para menos. Estos días en  Madrid, lejos de su casa de Vigo, entre los ensayos para preparar la gira de Bebe, en la que es el director musical, y las maratonianas horas de platós de televisión con Mastretta. Esto cuando no está trabajando en el nuevo disco de Iván Ferreiro o acompañando a Josele Santiago por toda España. Un sinfín de actividad y su vida  cotidiana al minuto. Solo podíamos vernos para comer y la verdad, no esperaba verle tan jovial, parecía un chaval lleno de ilusión y de ganas de trabajar. Nadie diría que lleva años de trabajo y de experiencia como músico desde que entró en Golpes Bajos en 1983, que ha trabajado con grupos tan míticos como Los Ronaldos, Siniestro TotalLos Enemigos, colaborado con otros artistas como Julieta Benegas o Ketama, que  ha sido productor musical de programas para la Televisión Gallega y compositor de bandas sonoras para cine y televisión. Una de las facetas que mas me gustan de él, y en la que me encantó verle en acción hace algo más de un año, aunque solo fuera unas horas, en la grabación del disco de Josele Santiago,  es su trabajo como productor. Es de esos que trabajan más  como transmisor de sentimientos y emociones, que como ingeniero de sonido, y adivino que todo eso se adereza de un orden de trabajo propio del método científico, que en algo se tiene que notar esa base académica de Licenciado en Químicas.

Nada más empezar a hablar, sentados en un coqueto restaurante de menús de nuevo diseño, muy cerquita de la Gran Vía de Madrid, después de saludar a los dueños del local, con la cordialidad y  caballerosidad que le caracteriza, adiviné que me iba a saber a muy poco el tiempo del que disponíamos y por supuesto sabía que, “otra vez”, tal y como me pasó con Julio Castejón, se me acabaría la cinta de la grabadora, sobretodo porque no le iba hacer ni caso…. ¡A ver cuando alguien me regala una digital!….

-¿Cuántos instrumentos tocas? ¿Cuál te gusta más? “Unos  los domino más y otros menos. Me siento más cómodo con los que aprendí a tocar, es decir, la guitarra y el bajo, pero  me he ganado la vida con el piano, toco la mandolina y en general  les pongo la zarpa a todos los instrumentos de cuerda que me encuentro. Lo que pasa es que con un conocimiento global de la música, si estas acostumbrado a un instrumento de cuerda, te adaptas a casi todos los de cuerda, pero eso no significa que los domine o que los toque muy bien todos. Por ejemplo, hay gente que es un genio del Ukelele  y yo lo puedo tocar, pero nunca seré un genio de ese instrumento”.


-¿Cuál se te resiste o te gustaría aprender a tocar? “Me da mucha pena no saber tocar instrumentos de viento, pero bueno, bastante tiene uno con intentar apañarse bien con los de cuerda. Me da mucha envidia ver a tocar un trombón”.

-Pero vamos, que eso que dicen de que eres “multi-instrumentista”, es verdad… “Bueno, son sambenitos que le ponen a uno. Cierto es que me he ganado la vida con muchos instrumentos, pero no soy ese tío que coge cualquier instrumento y lo hace sonar”.

l_1a81ea5fbb6e4dc2b0f2857f81f6c85a-De chaval eras un chico bueno y aplicado. Ibas a los Salesianos, en Vigo, sacabas buenas notas… ¿Cómo es que te dio por la música? “Era muy muy buena persona de pequeño, je je… El que empezó a inculcarme la vocación fue mi hermano, diez años mayor que yo. Él empezó en la década de los 60, en plena efervescencia de los Beatles, en la época floreciente del pop rock y para mí era lo más grande del mundo. Yo quería ser un poco como él. Cuando se fue a la Universidad, a Santiago, me dejaba la guitarra con papelitos llenos de instrucciones de cómo se tocaba.  Yo practicaba durante la semana y cuando venía los fines de semana veía los avances. Que te gustara la música en aquella época era una necesidad sicológica de adolescente  de mitificar y de querer ser como Jimmy Hendrix o como los Beatles”.

-Estudiando la carrera de Químicas, ¿Cómo compaginabas un grupo de moda como Golpes Bajos, en la llamada época de la “movida,” los conciertos, las fans, las grabaciones de discos y la poca gracia que le haría a tus padres? “Empecé a tocar con una guitarra eléctrica en las misas de los Salesianos…  Había que buscarse la vida… y ¡como nos compraron los instrumentos, pues  teníamos que tocar en misa!… pero yo era bastante realista o  intentaba serlo. En mi casa, con mis padres, tenía un ambiente muy de estudio, sobre todo por parte de la familia mi madre, que eran casi todos científicos importantes. A mí,  siempre me lo inculcaron y por entonces no se me ocurría pensar que fuera a llegar  a algo en la música, además me gustaba estudiar, la química en particular. Lo típico, “…eso está muy bien, pero de eso no vas a vivir”. La carrera la terminé ya muy mayor, tuve que dejarla unos años. Hice hasta tercero de carrera bastante bien, pero me pilló el éxito de Golpes bajos y  me desmadré. Veintiún años, con dinero, chicas que te hacen caso…en fin, puede que a otros les pillara con la cabeza más fría…pero a mi…”

-¿Lo recuerdas con cariño? Si, si…Una  canción de Golpes Bajos que te venga a la cabeza al recordar aquella época… ““La reclusa”, siempre fue una canción que me gustó muchísimo. No suelo escuchar las cosas que he hecho porque  le ves los hilos a la marioneta, le encuentras fallos y  se supone que con la experiencia has mejorado, pero lo cierto es que con tanta distancia, puedes oírlas y ver que  hay cosas que estuvieron muy bien, que las recuerdas con cariño. Recuerdo que en esa canción hicimos una mezcla con un rollo latino que en España no había empezado mucho, bueno, estaba Victor Coyote, pero no estaba muy extendido. Hicimos una cosa muy curiosa, con mucha fuerza. No era de las más conocidas. Recuerdo una que gustaba mucho a la gente, “Cena recalentada” y  “Malos tiempos para la lirica”, que fue  la canción que nos hizo estar ahí”.

l_c762ec899ed8a30d01094c548ed0131e-¿Por qué no fuiste invitado a formar parte de Golpes Bajos cuando se juntó entre el 97 y el 98? “Porque no nos llamaron, a Luis García y a mí… Me imagino que porque dividir entre dos no es lo mismo que entre cuatro, je je…  además, nuestra relación era digna, pero no teníamos ningún tipo de contacto…Bueno,… seamos sinceros, el grupo empezó por la creatividad de esas dos personas, Teo Cardalda y Germán Coppini, y aunque yo creo que el grupo adquirió carácter con la suma de nosotros dos, siempre se les considero la parte fundamental del grupo y luego, claro, pensarían que yo estaba a otra cosa. En ese momento estaba con un grupo que se llamaba La Marabunta que la verdad, iba muy mal.”

¿Qué pasó con La Marabunta? Sacasteis tres discos y lo conocen unos pocos quedando como grupo de culto…“Fue un intento de varios músicos estupendos de hacer un grupo con aquella estela latina. Estuvimos mucho tiempo, cuatro años. Por aquel entonces estaba con Los Ronaldos, que dejé para dedicar más tiempo al nuevo proyecto. Empezamos con muchas ganas, era un algo muy personal. En el primer disco pasó algo, un poquito, se hablo de nosotros, y nos dio ilusiones, y pensamos seguir, pero lo que pasa es que nos moríamos de inanición… Hicimos un segundo y un tercer disco pero no había conciertos, vivíamos en distintos sitios y no nos podíamos permitir ni juntarnos en el mismo lugar a ensayar”

Colaboraste con Siniestro Total… “En tiempos de Golpes Bajos, no se podía estar con Siniestro Total, sobretodo en Vigo, aquello era como el Betis y el Sevilla. Los de Siniestro eran de Siniestro y no podían ser de Golpes Bajos, y  al revés.  Nos mirábamos unos a otros por encima del hombro. Niñerías. Nuestra relación era imposible… Luego con los años, y como no son somos tantos en Vigo, empiezas a colaborar y hacer cosas juntos.”

-“Novoa cruza el Atlántico”, tú trabajo personal, que a mí me encanta, una obra sugerente instrumental, que  pasó desapercibida. Parece de los 60 pero es eterna, sin letra, pero que evoca historias. Háblame de ese trabajo, tus motivaciones, el resultado……. “A mí me encantaría reenganchar ese proyecto, además muchos de los músicos están conmigo en Mastretta… Yo no quise hacer un disco mío, quise hacer unas canciones. Siempre me he dedicado a componer, es un hábito, lo hago para otros músicos y para mí. Tocas la guitarra y las cosas que se te ocurren las vas escribiendo. Llegó un momento que tenía muchas cosas, algunas con un par de años y me l_a5d78a418f208253deec45dd66803c35parecían buenas, intente hacer letras pero tengo buenos amigos que me decían, “Pablo, no es que cantes mal, la letra no es mala, pero no está al nivel de lo la música.” Estaba forzándome en hacer el esquema del pop actual, canciones con letras… así que  decidí hacer un disco instrumental. Nacho me ayudo mucho, empujó tanto a Subterfuge como a mí para sacarlo para adelante. Lo grabamos en tres días y es un disco del que me siento orgulloso. Me sirvió de mucho, realmente compones con grupos y haces canciones para gente, pero cuando haces tu disco es como decir, ahora no hay excusas. Te estás poniendo en el espejo y aprendes más sobre uno mismo. Normalmente siempre trabajo detrás de otros músicos…..”

Ya, ya….Siempre  dices que eres el Sancho Panza de algún Quijote, e incluso he leído en alguna entrevista “el músico que todo músico desearía tener al lado”. Josele Santiago, Iván Ferreiro, Julieta Venegas, por decir unos cuantos y ahora BEBE….. ¿Qué definen a estos “quijotes” para que merezcan un Sancho Panza como tú? “Yo le tengo muchísima estima a Sancho Panza,… pero es que ser “Quijote”  significa tener el valor de subirse a un caballo y enfrentarse a molinos… Soy un  músico profesional y tengo que llegar con mis cuentas a fin de mes y he tenido mucha suerte de encontrar gente con talento y con algo especial. Estoy trabajando con Mastretta, que es alguien muy particular y he aprendido mucho con él. Con Bebe, con  Josele Santiago, con   Iván Ferreiro… y mira que son muy diferentes… cada uno tiene su mundo, su personalidad. He aprendido mucho con ellos. Me he tenido que enfrentar a distintas personalidades  y caracteres y lo que se trata es de llegar algún sitio.”

Para llegar a algún sitio, ¿virtuosismo, ejercicios magistrales, expresividad…? “Es que la música es una cuestión emocional. Se trata de un modelo de comunicación, un recetor, un emisor y un mensaje. Hay que expresar y que llegar a los demás”.

El bajista de The Blows de Vigo me dijo, con un gran respeto que tú eras un “maestro”. Te rodeas de músicos jóvenes, algunos que están empezando, ¿les aconsejas?¿ Te piden consejo?¿Qué les dices? “No me gusta dar consejos generales. Cada uno tiene que seguir su vocación. La música aspira hacer un arte Hay chavales a los que le gusta la música, montar grupos, escuchar otros grupos y tienen el derecho y el deber de hacer algo para hacerse un hueco. Pero tienen que buscar ese algo que los signifique. Si algún valor tiene Bob Dylan, no es que afine, porque en Operación Triunfo le hubieran echado para atrás, sino porque es un músico muy particular. Hizo cosas que son la banda sonora de una generación e hizo cosas que han calado en la gente.”

004¿Qué es eso que debe significar a un músico? “Cuando tocas un instrumento hay una parte técnica de conocimientos armónicos y de capacidad con los dedos, con la boquilla, etc…ese ejercicio es artesanal, algo así como un ebanista,  unos saben hacer mas florituras que otros, pero eso no es comunicar. Para eso uno no tiene que sacar el muestrario de lo que es capaz de hacer, hay que hacer lo que parezca más emotivo y con más relieve en cada momento.

¿Es más difícil vivir de la música ahora? No hay duda de que ahora  puede ser más difícil triunfar o vivir de músico. Pero no me gusta ser apocalíptico eso es falta de conocimiento del futuro. Va estar difícil porque la industria musical ha vivido unos años dorados que no han vivido otras artes. No ha sido igual para la danza, la pintura o la poesía. La música llegó a ser, un arte muy masivo y aparte de ser un icono y un espejo donde se miraban los jóvenes era un sitio donde había trabajo. Pero mucha gente se ha quedado por el camino. Posiblemente nos acerquemos a la literatura, habrá gente que haga poesía, y los discos como los poetas que hacen unos libritos, con mil copias y ganan dos veces al año. Va a ver menos sitio, pero siempre habrá alguien delante de miles de personas, y que viva de los conciertos, de los  audiovisuales, la televisión , etc…”

¿La música vive su particular crisis?¿Existe esa crisis?…..”La cuestión es que la gente consume música y está en todas partes, en los bares, las tiendas, la televisión. Continuamente escuchamos música. El problema fundamental es que la gente no compra discos, no se invierte en hacer discos y las discográficas van a lo seguro, no arriesgan. Ahora los músicos tienen que hacer las cosas por mismos…. El myspace está muy bien, pero cuánta gente te paras a escuchar, es un volumen de cosas tremendo…… Pero vendrá la criba y hay gente que tiene vocación, solo los que veían la música como negocio abandonarán.”

Y desde luego que Pablo Novoa es un músico con vocación y siempre lo será, como el mismo dice con mucho sentido el humor, “…empecé estando de moda, pasé a ser un dinosaurio y ahora soy un clásico, y no sé cómo ha pasado”.

Una entrevista de Claudia Orellana para Achorock



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